Existen muchos tipos de tarot, y cada uno tiene su propio lenguaje visual, simbología, historia y forma de interpretarse. Cuando una persona consulta el tarot en Bilbao, es habitual que se pregunte si todas las barajas sirven para lo mismo o cuál es la más adecuada para una lectura sobre amor, trabajo, decisiones personales o crecimiento interior.
No hay una única respuesta. El tarot puede entenderse como una herramienta simbólica de reflexión: las imágenes, los arquetipos y la conversación que surge durante una tirada pueden ayudar a observar una situación desde otra perspectiva. Cada profesional tiene su propia manera de trabajar y puede elegir una baraja según la pregunta, el tipo de lectura o su conexión con determinado sistema.
En esta guía en la consulta de Tarot Bilbao repasamos algunos de los tipos de tarot más conocidos y sus principales diferencias.
¿Todos los tipos de tarot son iguales?
Aunque muchas barajas comparten elementos, no todas funcionan exactamente igual. El tarot tradicional suele estar formado por 78 cartas: 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. Los Arcanos Mayores representan grandes arquetipos y temas vitales, como El Sol, La Luna, La Fuerza o El Ermitaño. Los Arcanos Menores se dividen normalmente en cuatro palos y se relacionan con experiencias, emociones, decisiones y situaciones del día a día.
Sin embargo, cada mazo puede modificar las ilustraciones, los nombres de las cartas, el orden de algunos arcanos o la importancia que se da a determinados símbolos. Por eso, dos tarotistas pueden utilizar barajas distintas y llegar a lecturas con matices diferentes, incluso ante una misma pregunta.
Además, existen oráculos y sistemas de cartas que no son tarot en sentido estricto, pero que muchas personas utilizan para acompañar una lectura. Lo importante no es encontrar la baraja “perfecta”, sino comprender qué tipo de enfoque buscas y sentirte cómoda o cómodo con el profesional que realiza la consulta.
Tarot de Marsella: tradición y simbolismo
El Tarot de Marsella es uno de los sistemas más reconocidos y tradicionales. Sus imágenes se caracterizan por una estética clásica, colores intensos, figuras directas y una simbología que requiere observación. Es especialmente conocido por sus Arcanos Mayores, cuyas imágenes se han convertido en referencias fundamentales dentro de la historia del tarot.
En los Arcanos Menores del Tarot de Marsella predominan los números y los símbolos de cada palo, sin escenas narrativas tan detalladas como las que aparecen en otras barajas. Por este motivo, su interpretación suele dar importancia a los números, colores, direcciones, combinaciones y posiciones de las cartas.
Es una baraja adecuada para quien aprecia una lectura tradicional, estructurada y rica en símbolos. En una consulta de tarot, el Marsella puede utilizarse para explorar temas personales, afectivos, laborales o decisiones importantes desde una mirada profunda y directa.
Tarot Rider-Waite-Smith: imágenes que cuentan historias
El Tarot Rider-Waite-Smith, conocido de forma abreviada como Rider-Waite, es otra de las barajas más populares en el mundo. Una de sus principales particularidades es que los Arcanos Menores incluyen escenas ilustradas. En lugar de mostrar únicamente un número de copas, espadas, bastos u oros, las cartas representan personajes, paisajes y acciones.
Este lenguaje visual permite que la persona conecte con la historia que aparece en cada carta. Por ejemplo, una imagen puede transmitir espera, celebración, dificultad, cambio o colaboración. Por eso, muchas personas lo consideran un tarot accesible para quienes se acercan por primera vez a una lectura.
El Rider-Waite puede resultar útil para abordar preguntas concretas y situaciones cotidianas. Sus imágenes facilitan una lectura narrativa, en la que las cartas pueden mostrar diferentes aspectos de una vivencia: qué está ocurriendo, qué emoción está presente, qué obstáculo aparece o qué conviene mirar con más atención.
Tarot Thoth: un sistema más complejo
El Tarot Thoth fue creado con una simbología muy amplia, vinculada a referencias esotéricas, astrológicas, cabalísticas y alquímicas. Sus ilustraciones son intensas, coloridas y llenas de detalles. Por esta razón, suele considerarse una baraja interesante para personas que desean profundizar en el estudio del tarot y de sus correspondencias simbólicas.
En esta baraja algunos nombres y enfoques cambian respecto a otros sistemas. El Tarot Thoth exige conocer bien su estructura para interpretar las cartas con coherencia, ya que cada color, número y figura puede tener varias capas de significado.
No es necesariamente un tarot mejor o más preciso que los demás. Simplemente utiliza un código más denso y particular. Para algunas personas su estética resulta muy inspiradora; para otras, puede ser menos inmediata que la del Rider-Waite o el Tarot de Marsella.
Tarot egipcio: imágenes y referencias antiguas
El llamado Tarot Egipcio se inspira en símbolos asociados al antiguo Egipto, la espiritualidad, la mitología y el conocimiento esotérico. Existen distintas versiones de esta baraja, por lo que sus cartas pueden variar de una edición a otra.
Suele llamar la atención por sus imágenes de pirámides, dioses, animales sagrados, jeroglíficos y figuras ceremoniales. Quienes trabajan con este tipo de tarot pueden utilizarlo para profundizar en preguntas relacionadas con el desarrollo personal, los ciclos de cambio, los retos emocionales o la búsqueda de sentido.
Como ocurre con cualquier mazo, no es la estética de una carta la que ofrece una respuesta definitiva. La calidad de una lectura depende de la experiencia de quien interpreta, de la pregunta que se formula y de la capacidad de la persona para integrar la reflexión en su propia vida.
Tarot Lenormand y barajas oráculo
El Lenormand es un sistema de cartas diferente del tarot tradicional. Normalmente cuenta con 36 cartas y utiliza imágenes sencillas y concretas, como la casa, el corazón, el ancla, el árbol, el camino o la llave. Su lectura suele basarse en las combinaciones entre cartas, creando frases o mensajes más directos.
Por otra parte, los oráculos son barajas libres que no siguen necesariamente la estructura de 78 cartas. Hay oráculos de animales, ángeles, plantas, afirmaciones, ciclos lunares, mitología y muchos otros temas. Pueden utilizarse como complemento de una tirada de tarot o como herramienta independiente para inspirar una reflexión.
Tanto el Lenormand como los oráculos pueden aportar matices interesantes, pero es conveniente distinguirlos del tarot clásico. Cada sistema tiene su propio lenguaje y sus propias reglas de interpretación.
¿Qué tipo de tarot elegir?
La mejor baraja depende de lo que busques y del enfoque de la consulta. El tarot Gitano o El Tarot de Marsella pueden ser ideales si te interesa una lectura tradicional y simbólica. El Rider-Waite puede ayudarte si conectas con las imágenes y deseas una lectura narrativa. El Thoth puede atraer a quienes quieren profundizar en sistemas más complejos, mientras que un oráculo puede complementar una pregunta desde un enfoque más intuitivo.
En Tarot Bilbao, lo esencial es crear un espacio de escucha y reflexión. La baraja es una herramienta; la pregunta, el contexto y la interpretación responsable son igual de importantes. Si deseas una consulta presencial o por teléfono, puedes plantear tus dudas sobre amor, trabajo, familia o decisiones personales y descubrir qué lectura se adapta mejor a tu momento actual.

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